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LAS EMOCIONANTES AVENTURAS DE «Second Watch»

La revolución Swatch

La historia de Swatch es la historia de una revolución. En 1983, la inesperada aparición de un reloj de plástico fabricado en Suiza y asequible sorprendió a todo el mundo. De repente, el reloj ya no era un mero instrumento para medir el tiempo. Representaba un nuevo idioma, un modo de comunicarse desde el corazón, sin palabras. Un reloj Swatch era una muestra de alegría, una declaración provocativa y una sonrisa abierta para todo el mundo. Actualmente, la revolución sigue en marcha: los relojes Swatch hablan un idioma que todo el mundo comprende.

Aunque no siempre ha sido así.

Empieza la aventura

A finales de la década de los setenta, un reloj suizo era una obra de trabajo minucioso, una pieza única y muy valiosa para medir el tiempo, que pasaba de una generación a otra con un incalculable valor sentimental. Con un movimiento mecánico artesanal y complicado, era el reflejo de una cultura, en la que los cambios solo se producían, si es que llegaban a hacerlo, tras una prolongada deliberación e, incluso entonces, ocurrían a la velocidad con la que los glaciares descienden a los valles alpinos. Se presentaron nuevos modelos, pero con muy pocos cambios en el proceso de fabricación de los relojes. ¿Qué sucedió entonces? Llegó la crisis, no del todo inesperada, aunque sí serenamente ignorada durante demasiado tiempo. De la noche a la mañana, el mercado se había llenado de relojes asiáticos con movimientos de cuarzo. Eran exactos, la mayoría de ellos al menos tan exactos como los mejores relojes mecánicos, y además, eran baratos. Ya no era necesario ahorrar durante mucho tiempo para comprar un buen reloj. Lo peor era ¡que la gente los compraba! ¡Incluso los suizos compraban relojes baratos!

No era preciso ser un genio para saber qué ocurría. En pocos años, el valor de las exportaciones de relojes suizos se redujo a la mitad. La cuota de mercado de los relojes suizos disminuyó de un 50 a un 15 % y la competencia asiática redujo el número de relojeros en Suiza de 90 000 a menos de 25 000. Los relojeros suizos eran una especie en peligro de extinción.

Hasta la entrada de Nicolas G. Hayek, cuyas propuestas contundentes e ideas revolucionarias rescatarían a la industria de una experiencia cercana a la muerte y le aportarían la salud sin precedentes que conserva hoy en día. La principal idea de Nicolas G. Hayek fue la de un «segundo reloj», un accesorio económico de joyería bien trabajado con un nuevo y fascinante modo de transmitir actitudes: elegante, emocional, provocador, seductor, etc. Como no costaba una fortuna, después de un segundo reloj vinieron un tercer, un cuarto... y así empezó la historia. En 2006, Swatch celebró la fabricación del reloj número 333 millones y, hoy en día, Swatch es una de las principales marcas del mundo, conocida por sus relojes atrevidos y de colores vivos acordes con las tendencias más actuales.

Además del éxito de la marca, Swatch se ha forjado una excelente fama de empresa innovadora en todos los sentidos al aplicar procesos creativos en todas las etapas, desde la investigación y tecnología hasta el diseño de los productos y su fabricación, marketing, comunicación y distribución a minoristas.

Del proceso artesanal lento y paciente a la fabricación de alta velocidad con la última tecnología

A finales de la década de los setenta, ante la creciente popularidad de los relojes de cuarzo, un grupo de ingenieros de Fontainemelon (Neuchatel, Suiza) desarrollaron un reloj de lujo de oro y extremadamente delgado que se bautizó con el nombre de Delirium Tremens. Era el reloj más fino del mundo (1,98 mm) en ese momento. Fue la respuesta inicial a la competencia asiática y su secreto residía en una simplicidad extrema. Se abandonó la división tradicional en tres partes (placa inferior para el movimiento, caja y marco) para pasar a una caja de una sola pieza, cuya parte inferior también sería la placa inferior para el movimiento. Sin embargo, un reloj fino y caro no era suficiente para contrarrestar a la competencia de relojes de cuarzo baratos que estaba inundando el mercado. Era necesario un enfoque más radical, y la idea de simplificación pronto se complementó con la búsqueda de nuevos materiales y métodos que permitieran la fabricación de un nuevo tipo de reloj suizo: de material sintético, resistente a los impactos, exacto, perfecto para la producción a gran escala, asequible para todo el mundo y disponible en una gran variedad de colores...

Los primeros relojes de Swatch eran precisamente así: relojes de calidad suiza de plástico. En las semanas y meses posteriores a su lanzamiento, Swatch revolucionó el mundo. Desde entonces, la marca ha seguido forzando los límites de la tecnología, utilizando una increíble variedad de materiales, desde plástico, acero inoxidable y aluminio hasta tejidos sintéticos, caucho y silicona. Swatch sigue buscando nuevos modos de aplicar texturas y colores en una enorme variedad de formas. Los diseñadores inventan y utilizan todas las innovaciones que ofrece la tecnología. Gracias a la drástica reducción del número de piezas, denominada «Revolución 51», los métodos de montaje son innovadores y las tecnologías de embalaje especial permiten presentar los productos en estuches atractivos y sorprendentes. Gracias a los avances continuos en el diseño, los materiales y la tecnología de producción, Swatch vende relojes, incluso relojes mecánicos, a un público mucho más amplio.

Marketing y comunicación

El «segundo reloj» del fundador Nicolas G. Hayek siempre fue algo más que un simple reloj. El segundo reloj es un diálogo, una nueva forma de comunicación para mostrar una actitud o un sentimiento. No es casualidad, pues, que Swatch otorgue una gran importancia a la comunicación con los clientes. Hoy en día, las ventas siguen la estrategia de comercio creativo; Swatch dispone de múltiples tipos de tiendas: desde tiendas que distribuyen exclusivamente relojes Swatch hasta tiendas insignia, tiendas dentro de tiendas y tiendas de tipo quiosco repartidas por todo el mundo. Los nuevos puntos de venta de Swatch utilizan entornos modulares para crear un espacio limpio y sencillo en el que los relojes, sus colores y diseños creativos son el centro de atención. Los relojes hablan por sí mismos. Este nuevo concepto está presente en la ciudad de Nueva York, en el prestigioso centro comercial de Times Square, en el Swatch Art Peace Hotel de Shanghái, en el centro comercial de los Campos Elíseos de París, en WangFuJing Street de Pekín, en la Luk Hoi Tong Tower de Hong Kong, etc. Estas ubicaciones han sentado las bases para nuevas aperturas en lugares prestigiosos de los cinco continentes.

En 2013, Swatch celebró su 30.º aniversario asistiendo por vez primera a Baselworld, la feria anual de relojería. El espacioso estand se convirtió en Planet Swatch, que cambió a diario para revelar la rica diversidad de la marca.

Club Swatch

El Club Swatch empezó siendo un grupo de seguidores y coleccionistas de relojes Swatch que se reunía y compartía su entusiasmo por los relojes, intercambiándolos, comentando las últimas novedades sobre los relojes, etc. Actualmente, el Club Swatch ha evolucionado y es una comunidad global. A través del Club, la marca Swatch está presente en redes sociales y se comunica con sus miembros y seguidores de diferentes mercados e idiomas mediante sitios web. En el Club Swatch, se reúnen a cualquier hora del día personas que aman el arte, siguen los deportes y están al día de las últimas tendencias en estilos de vida y en comunicaciones. Comparten experiencias de la marca y curiosidades con otros miembros de cualquier punto del mundo, disfrutan de la experiencia Swatch en línea y en los eventos en locales, en los que conocen a deportistas, artistas y otros personajes famosos. Viven el mundo de Swatch a través de Swatch.tv, los relojes especiales de Swatch, las noticias y primicias exclusivas para miembros sobre próximos lanzamientos. Los miembros del Club reciben un ejemplar de la revista Voice y están al día de las últimas novedades en la comunidad en línea del Club Swatch.

Cada año, Swatch regala un reloj nuevo a sus miembros, diseñado por un artista con el encargo de dedicarlo especialmente a la comunidad del Club.

Marca

Un Swatch se reconoce a simple vista. Hay algo que diferencia claramente un reloj Swatch de cualquier otra marca. ¿Qué es? ¿El estilo, los colores, el plástico? Tal vez sea el diseño o la fabricación suiza, que es lo suficientemente versátil para quedar bien con prácticamente todo. Existen relojes Swatch para todas las edades y para cada ocasión. Aunque hay mucho más detrás de la cobertura comercial. Swatch es una actitud, un estilo de vida, un modo de ver las cosas. Al ver un Swatch, las emociones se despiertan. Llevar un Swatch es un modo de comunicarse, de hablar sin decir nada. Directo al corazón.

Arte

Desde sus inicios, Swatch conectó con el arte. Los relojes Swatch se inspiraron en la cultura popular, como el arte pop de los años sesenta, y se han convertido en el lienzo de artistas de fama mundial (pintores, músicos, escultores o directores de cine). Lo importante no es el medio, sino el hecho de hacer algo diferente, el impulso creativo y su expresión. El primer artista que colaboró con Swatch fue Kiki Picasso en 1984, menos de un año después del lanzamiento de los primeros relojes Swatch. El pintor norteamericano Keith Haring creó varios prototipos a mediados de los años ochenta, de los cuales se fabricaron y comercializaron cuatro relojes Swatch en Estados Unidos, entre ellos el modelo Milles Pattes (1986). Desde entonces, la relación entre Swatch y el arte ha creado series increíbles de colaboraciones creativas entre Swatch y artistas de múltiples disciplinas.

Alfred Hofkunst, Jean-Michel Folon, Sam Francis, Mimmo Paladino, Mimmo Rotella, Nam June Paik, Not Vital, Akira Kurosawa, Spike Lee, Renzo Piano y Moby son solo algunos de los creadores de obras memorables en el «lienzo más pequeño del mundo» de Swatch. En los modelos de la edición Art Special de Swatch, el estuche es una parte muy importante: habitualmente es tan innovador e interesante como los propios relojes.

La relación entre Swatch y el arte entró en una nueva dimensión tras el acuerdo de colaboración entre Swatch y la 54ª edición de la Bienal de Venecia, la exposición internacional de arte, que se presentó a la prensa en junio de 2011 en Venecia, antes de la inauguración de la muestra de arte contemporáneo más prestigiosa del mundo. En la edición de 2013, Swatch volverá a ser un colaborador principal respaldando el arte contemporáneo de la Bienal de Venecia.

Entre los artistas que han ayudado a enriquecer la historia de Swatch and Art están aquellos cuya creatividad se muestra primero en las pasarelas de las principales ciudades del mundo, desde París y Milán hasta Londres, Tokio y Shanghái. Swatch ha trabajado codo con codo con destacados diseñadores para crear modelos especiales de Swatch y nuevas colecciones. Entre los trabajos  que mejor acogida han tenido, destacamos los relojes diseñados por Agatha Ruiz de la Prada, Jean-Charles de Castelbajac, David LaChapelle, Cassette Playa, Jeremy Scott y José Carlos Casado. Swatch también ha participado en una colaboración creativa con el cantante de pop británico Mika, que diseñó un Swatch Art Special.

Innovación permanente, productos nuevos

En los 30 años que han transcurrido desde que los primeros Gent de Swatch sorprendieron al mundo, el fabricante suizo ha presentado muchos productos innovadores, desde los primeros Originals hasta el Skin y una enorme variedad de relojes Irony, entre ellos el extraordinario Chrono Automatic, en el que el material característico de Swatch, el plástico, vuelve con fuerza (Chrono Plastic) con todo tipo de nuevos y atractivos colores, formas y tamaños. La Colour CodeCollection contiene una infinidad de colores y la New Gent Collection combina este estilo con una gran caja amplia para que los diseñadores incluyan motivos sorprendentes en la esfera. La New Gent Lacquered mejora la transparencia de Swatch en esferas recortadas que revelan los componentes de múltiples colores diferentes, seleccionados aleatoriamente de una amplia selección y montados en combinaciones que hacen que cada reloj sea único.

Otra expresión reciente del espíritu innovador de Swatch es Swatch Touch, una nueva colección colorida de cronómetros vanguardistas con grandes esferas LCD y zona táctil en lugar de pulsadores. Swatch Touch refleja las tendencias de la calle en la muñeca con inspiración de los ritmos urbanos y los sonidos electrónicos, así como la pura exuberancia de los deportes. Baselworld 2013 fue la ocasión para presentar SISTEM51: el increíble e innovador movimiento mecánico formado únicamente de 51 piezas. El primer reloj montado exclusivamente por máquinas.

Deportes

Los deportes son un componente esencial de la identidad de Swatch. Desde sus inicios, siempre ha promocionado y apoyado los deportes y el estilo de vida deportivo. A través del deporte, los jóvenes dan lo mejor de sí mismos. Swatch muestra su apoyo con cronómetros oficiales y patrocinando una amplia variedad de proyectos y eventos deportivos en todo el mundo. La Copa Swatch de esquiadores ha añadido otro emocionante acontecimiento a la lista de deportes patrocinados por Swatch. Gracias al gran respaldo de Swatch, la competición femenina de surf aumentó su visibilidad en la competición Swatch Girls Pro France y, por primera vez en la historia, la Swatch Girls Pro China. Nunca se había celebrado un evento de la ASP de surf en China antes de que Swatch apostara por ello.

En snowboard freestyle, Swatch colabora con TTR World Snowboard Tour desde hace tiempo con una iniciativa única que apoya el deporte de un modo nuevo y creativo: deportistas, seguidores y diseñadores pueden presentar diseños para el trofeo del TTR World Snowboard Tour según las normas establecidas en el concurso de diseño Swatch Art Rules.

El compromiso de Swatch a largo plazo con el deporte se refleja en el patrocinio del Swatch Freeride World Tour desde 2012 hasta 2014. Esta relación empezó en 1996 con el evento Verbier Xtreme y evolucionó con las colaboraciones a partir del lanzamiento del Freeride World Tour en 2008, hasta las actuales competiciones de (esquí y snowboard freeride).

Swatch apostó hace tiempo por el vóley-playa y ahora dispone de una fama mundial como patrocinador de este deporte, camino que inició en las playas del sur de California y le ha llevado hasta los actuales estadios de todo el mundo. Swatch ha colaborado durante diez años como patrocinador principal del CIRCUITO MUNDIAL SWATCH FIVB de vóley-playa y, actualmente, algunos de los mejores jugadores de vóley-playa de todo el mundo forman parte de Swatch Proteam.

Swatch Skiers Cup

La primera competición continental de freeride del mundo enfrentará a dos equipos de primerísima categoría, uno de América y otro de Europa, en una serie de espectaculares desafíos mano a mano tanto en disciplinas de big mountain como en backcountry slopestyle. Tras las primeras dos ediciones en Valle Nevado (Chile) en 2011 y 2012, la Swatch Skiers Cup se mudó a Zermatt, Suiza. El resultado tras la cuarta edición  fue un empate: tanto el Equipo Europa como el Equipo Américas han ganado la copa dos veces respectivamente.

Swatch Proteam

Swatch Proteam reúne a los principales deportistas de múltiples disciplinas desafiantes, atrevidas y creativas, como el snowboard, el esquí freeride, el ciclismo FMX, el surf, el vóley-playa y, desde 2013, ice cross downhill (descenso sobre hielo). Como los miembros del Swatch Proteam, Swatch adora forzar los límites y se atreve a realizar lo imposible.

Swatch Finder

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